La Danza en Chile
Hola a todos...este es un trabajo q tuve q hacer en historia de la danza...y lo quería compartir con uds...a ver qu piensan no del trabajo=P..jijij...sino de como es considerada la danza en Chile.
si queren leer el artículo de donde saque info entren al artículo de Patricio Bunster
benop...espero sus comentarios...que estén muy bien!
.........................................................................................................................................................................................................................
Tras leer el artículo de Pat
ricio Bunster, reflexiono sobre el pasado, el presente y el futuro, no sólo de la danza en América o en Chile, sino de mi vida en la danza. Así recuerdo esa típica respuesta ante la frase “yo quiero ser bailarina” ; esa expresión de duda, de incredulidad, de ignorancia tal vez ; esa latente pregunta “ ¿estará bien esta niña de la cabeza?” o “ si………….. pero...¿qué vas a estudiar?”. Y veo como con el paso de los años estás preguntas no cesan, veo como la danza no se respeta ni se valora con seriedad por la mayoría de los chilenos. Lo que me lleva nuevamente al texto leído, ¿cómo podemos llegar a crear un Ballet Americano o un Ballet Chileno, si el típico chileno no valora este arte como debería ser?, si cada una de las personas de la danza en Chile han tenido que lidiar con este pensamiento que nos inculcan desde la niñez.
Esto sucede porque no somos capaces de entregar la cultura al país como debe ser, debemos llamar la atención del chileno, buscando lo que lo representa y demostrarle que la danza vale, que la danza en Chile es importante, porque puede expresar lo que está sucediendo, lo que Chile está sintiendo y viviendo.
Pero, ¿porqué no sucede esto?.
Si analizamos el texto de Patricio Bunster podríamos preguntarnos, ¿Nos hemos independizado de las técnicas de países extranjeros para bailar?¿nos damos el tiempo de ver nuestras riquezas, de utilizar nuestras propias costumbres en la creación?¿hemos creado un nuevo lenguaje? ¿expresamos nuestra identidad?.
Según mi punto de visto, la respuesta a todas estas preguntas es la misma: no.
Siempre me ha llamado la atención que cuando un bailarín o una compañía extranjera se presentan en Chile, se agotan las entradas, todo el mundo quiere verlos; en cambio, cuando las compañías nacionales lo hacen , la afluencia de público disminuye significativamente.
Porqué no hacer algo para remediarlo, porqué no buscar en el enorme abanico de posibilidades que hay en la danza mundial, darnos más elementos para crear cosas distintas, nuevas y originales. Y así también a esas nuevas creaciones darles un sello personal, único, el de nuestra cultura. Para que así, todas esas preguntas que han quedado en el aire desde hace más de cuarenta años se respondan con un rotundo si.
Que nuestra identidad sea realmente representada, que la danza sea respetada, demostrando al mundo que somos únicos, que no todo está dicho en el ámbito del movimiento, que falta la palabra de Chile en la creación de un nuevo lenguaje, de una nueva forma, de una manera distinta de ver la vida.
Tal vez sean sólo sueños, tal vez sean sólo ilusiones, sólo la esperanza de que algún día el amor que nos lleva a danzar sea trasmitido a todos los chilenos, que sea apreciado, que no sea necesario ir a otros países para poder surgir en la danza, que todos los coreógrafos, bailarines y pedagogos seamos capaces de sacar adelante la danza en este país, que no nos quedemos estancados, con los brazos cruzados, esperando que todo cambie por arte de magia. Que seamos capaces de luchar por encontrar un nuevo lenguaje que pueda expresar todo lo que somos y todo lo que podemos hacer, que por fin podamos crear un Ballet Chileno….un Ballet Americano.





